Comandas a cocina claras, con puntos, notas y añadidos
En un restaurante, una comanda mal escrita es un plato devuelto. Con Comandino la comanda sale sola por la impresora de cocina en cuanto el camarero la apunta: sin precios, con la comida arriba, las bebidas aparte y las notas de cocción bien visibles. Los puntos de la carne, las guarniciones y los suplementos se eligen con botones, así que no hay letra ilegible.
Si una mesa ya servida pide algo más, en cocina sale solo lo nuevo, marcado como añadido, para que no se repita ningún plato.





